TODO EL IMPERIO PODRIDO DE CARLOS ROMERO DESCHAMPS

28 Feb

Dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM); involucrado en uno de los mayores desvíos de fondos de Pemex (el famoso Pemexgate) para el PRI, su partido; exhibido públicamente por los lujos con los que su familia se pasea alrededor el mundo, el Senador Carlos Romeo Deschamps se ha convertido en uno de los mayores símbolos de la corrupción e impunidad en el país.

Pero las denuncias –e incluso por parte de trabajadores de Petróleos Mexicanos– ni siquiera lo despeinan. ¿Por qué? En el actual gobierno, dicen los analistas, porque pertenece a la misma clase política que el Presidente Enrique Peña Nieto. Y en los 12 años que el PAN estuvo en Los Pinos, porque tanto Vicente Fox como Felipe Calderón recurrieron a “sus servicios”, cualquier cosa que eso signifique.

El periodista Martín Moreno dibuja a este personaje en un libro apasionante, que ha empezado a circular en México. Se llama Los Demonios del Sindicalismo Mexicano (Aguilar 2015)pero bien podría ser un “diccionario de políticos impunes”.

En este capítulo, que SinEmbargo lleva a ustedes en exclusiva, es posible entender muchas cosas. Por ejemplo, por qué si los hijos de Romero Deschamps, Paulina y José Carlos, han sido beneficiados por el enriquecimiento inexplicable de su padre, no se les investiga. O por qué el mismo dirigente sindical no está tras las rejas y, por el contrario, goza de la impunidad que le dio el PRI por la vía del Senado de la República.

El autor recuerda cómo José Carlos, por ejemplo, se ha convertido en el dueño de las calles de Miami con su auto Enzo Ferrari, de dos millones de dólares; describe los tres yates de los que es propietario Romero Deschamps y detalla cómo Paulina cubre de lujos a sus perros…



CAPO DI TUTTI CAPI

Tengo un compromiso muy fuerte con Peña Nieto…–, confió Carlos Romero Deschamps, aún todopoderoso del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM).

La frase encierra un mundo de complicidades, de manejo de miles de millones de pesos sin justificar ni transparentar; de valores entendidos entre el sindicato, el PRI y los gobiernos en turno –incluidos los de los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón–, que le han permitido a Romero Deschamps erigirse, tras el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo en enero de 2013, como el líder sindical más poderoso, rico e intocable del país.

¿Qué significa el sindicato petrolero para el PRI?

Nada menos que un soporte financiero clave que, por décadas, ha financiado movimientos políticos y campañas electorales del Revolucionario Institucional, alma mater del STPRM desde los tiempos de Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”. El vehículo institucional para enriquecer a líderes sindicales y a sus incondicionales; la forma de explotación financiera de Petróleos Mexicanos ha sido a través de canon- jías entregadas al sindicato mediante un jugoso dos por ciento sobre contratos de obras y servicios que realizaba la empresa (como se demostrará dentro de este capítulo). Es la caja chica del priismo, como ocurrió con uno de los escándalos político- electorales -financieros más graves de la historia: el Pemexgate.

Por eso Romero Deschamps ha sido intocable.

Y por eso sobrevivió a la Reforma Energética aprobada en agosto de 2014 –declarada, por decreto, empresa productiva del Estado–, a pesar de que del Consejo de Administración de Pemex se eliminaron los asientos que ocupaban representantes del sindicato petrolero.

Raspados, sí; tambaleantes, tal vez, pero los líderes sindicales petroleros -encabezados por el senador priista Romero Deschamps–, aún se mantienen dentro del presupuesto energético del país.

Basta saber que del 2000 al 2012, el sindicato petrolero recibió más de dos mil millones de pesos por concepto de “apoyos para distintas actividades sindicales”. Sí: sin justificar en qué se gastaba, arropado por la proclama tramposa de la “autonomía sindical”. Todo al capricho y servicio de Romero Deschamps y –aquí sí encaja el término gangsteril– de sus secuaces. Dineros salidos de los bolsillos de los mexicanos vía impuestos y cubiertos por el manto de la opacidad, del disfrute personal, de la dádiva oficial y del dispendio oculto materializado en departamentos en Miami, en yates, en autos Lamborghini o en Ferrari, al gozo de la familia Romero.

Pero esos dos mil millones de pesos son, tan sólo, una partícula dentro del universo de fortunas que se han gestado al amparo del sindicato petrolero y sus vínculos de apoyos y encubrimientos con el Ejecutivo en turno. Son, apenas, la punta del iceberg de los favores financieros, de la fuga de miles de millones de pesos, constante en los últimos años, de los que se desconoce a qué fueron destinados. La punta lamentable de uno de los abusos más indignantes de los que se tenga memoria en prejuicio de los mexicanos.

Cuando se habla de Romero Deschamps, la única palabra que viene a la mente es corrupción.

Y tal vez cuando usted lea estas páginas, Romero Deschamps habrá abandonado la secretaría general del STPRM gracias a un pacto concertado entre el líder sindical y el gobierno de Peña Nieto. Es muy posible, considerando que él mismo comentó a algunas personas que tras la elección presidencial de 2012 dejaría el sindicato. Al menos hasta noviembre de 2014 no había cumplido su promesa. Sin embargo, Romero Deschamps es una carga cada vez más pesada para el gobierno, en el trance de la Reforma Energética, debido en gran medida al mundo de conflicto en el que se ha acostumbrado a vivir el senador priista.

En algún momento se irá Romero Deschamps del sindicato petrolero.Cierto.

Pero su salida no borrará el sinfín de abusos financieros, de complicidades políticas, de beneficios personales, de desfalcos petroleros, de enriquecimiento familiar, ni tampoco lo librará de ser un demonio del sindicalismo mexicano. El daño quedará allí, imperecedero. Como una herida abierta para siempre.

EL PEMEXGATE

–Sí, entregamos ese dinero para la campaña de Labastida… ¡pero sólo fue un préstamo!–, reconoce, en corto, Carlos Romero Deschamps.

¡Ah, menos mal!

En México, un sindicato puede entregarle cientos de millones de pesos surgidos de las arcas petroleras a un candidato presidencial, y no pasa nada.

¿Pemex de los mexicanos? ¡Sí, cómo no!

La historia es conocida: el STPRM le prestó al PRI alrededor de mil millones de pesos, en el año 2000, para financiar la campaña presidencial de Francisco Labastida.

A pesar de ser conocida y pública, esta historia negra cuenta con nuevos testimonios y revelaciones que los mexicanos deben conocer para darse una idea –al menos una idea– de cómo, en este caso con el apoyo de un líder sindical, se ha utilizado el presupuesto para fines políticos y particulares.

Pero también existe algo más que indignante: la propia empresa (Pemex), contribuyó con dinero público a la campaña de Labastida, tal como se leerá en la declaración que cito de Andrés Heredia.

Para la elaboración de este capítulo, se leyó y analizó la Averiguación Previa PGR/UEDO/102/2002/ (Petición de Desafuero), en la que se detalla cómo operó el Pemexgate, los nombres de los responsables, las cifras que se destinaron a la campaña del candidato presidencial priista y cómo se exoneró a Romero Deschamps y compañía, aun cuando había elementos suficientes para desaforarlo de la diputación que ostentaba en 2002, con el diputado por Tamaulipas, Jesús Olvera Méndez, y Ricardo Aldana, senador, tesorero del STPRM y hombre clave en el manejo del Pemexgate, para proceder legalmente en su contra. Nunca fueron castigados.

Se puede integrar un tratado para detallar los abusos, las desviaciones de dinero y las complicidades surgidas dentro y en torno al Pemexgate, bajo la batuta de Romero Deschamps. Tan sólo la averiguación previa consultada consta de 755 páginas. De este documento, se seleccionaron los fragmentos que ilustran, con la mayor precisión posible, cómo se operó e instrumentó el Pemexgate. Esta es una breve radiografía de uno de los abusos político-sindicales-financieros más agraviantes de nuestra historia reciente.

Aquí algunos testimonios, cifras y cuadros incluidos en dicha averiguación previa [sólo se agregaron puntos de identificación y precisiones ortográficas para facilitar la lectura y comprensión del texto, sin alterar el sentido de las declaraciones que involucran, en primera instancia, a políticos a la sazón destacados como Manuel Bartlett, Arturo Núñez y Humberto Roque Villanueva, entre otros ilustres priistas.]

1. De cómo se cargaban las maletas del dinero.

Declaración de Melitón Antonio Cázarez Castro:

[…] y justamente llego el 28 de mayo de 2000 al PRI a laborar con el ingeniero Bretón como asistente en la Subsecretaría de Finanzas; a los pocos días realizo funciones de secretario particular y administrativo de la Subsecretaría; en los primeros días de junio de 2000, alrededor de medio día, me comentó el ingeniero Alonso Bretón (subsecretario de Finanzas del PRI) que era necesario ir a recoger unos recursos, sin decirme a dónde, sólo que me coordinara con Andrés Heredia Jiménez y Joel Hortieles Pacheco, quien ocupaba el cargo del coordinador Administrativo de la Secretaría de Finanzas, cuyo titular era Jorge Cárdenas Elizondo, Secretaría que estaba ubicada en el edificio tres, segundo piso de las oficinas del Comité Ejecutivo Nacional del PRI.

Alrededor de medio día me llamó nuevamente para decirme que era necesario que pasara con Jorge Cárdenas Elizondo para que le firmara unos documentos como registro de firmas, lo cual hice como a los dos o tres días, alrededor del mediodía, pasando directamente con Jorge Cárdenas Elizondo, quien no me comentó absolutamente nada, sólo me mostró los documentos y vi donde estaba mi nombre y estampe la firma, sin recibir ningún comentario. Dicho documento era como un oficio el cual tenía un destinatario, un texto, quién firmaba el documento y al lado mi nombre, luego, sin ningún comentario, me dirigí de nueva cuenta a realizar mi trabajo.

Como a los dos o tres días, siendo alrededor de medio día me avisa Elpidio López López, director general de Ingresos y Egresos del PRI, que ese día me tocaba ir a recoger dinero, que sería a las tres de la tarde y que acompañaría a Andrés Heredia; efectivamente salimos de las oficinas del PRI en un vehículo tipo Cherooke, color negro, al parecer propiedad del PRI, y en el vehículo, aparte de Andrés Heredia y yo, iba el chofer y otros dos acompañantes, personas que no conozco, pero recuerdo que el chofer tenía las siguientes características: era de tez blanca, con corte tipo militar, de aproximadamente un metro setenta centímetros de alto, complexión atlética, ojos claros, sin recordar alguna característica en particular; las otras dos personas por la apariencia podrían ser personal de vigilancia o seguridad, ya que tenían corte militar, sin recordar si los había visto en las oficinas del PRI, aparte también iba una Su- burban de color oscuro con tres o cuatro gentes, aparen- temente también de seguridad, así nos trasladábamos a las instalaciones de Cometra, que se encuentra ubicada por el rumbo del mercado de pescado de la Viga, cerca de las calles de Lorenzo Boturini y Circunvalación.

Al llegar a las instalaciones de Cometra, Andrés Heredia se bajaba del vehículo con la identificación mía y la de él, y una vez que checaban que éramos nosotros, nos abrían un portón e ingresaba únicamente la camioneta Cherooke, mientras la Suburban con su personal se quedaba afuera; ya en las instalaciones le dábamos las maletas que llevábamos al personal que nos atendía, el cual nos daba el dinero en las maletas que llevábamos y lo contábamos a groso modo [sic], desconociendo el origen de esos recursos. Una vez con los recursos en las maletas, nos pedían que firmáramos unos documentos, que recuerdo tenían las siguientes características: era un formato tamaño carta con el nombre del Banco Banorte en el ángulo superior izquierdo, viéndolo de manera horizontal, con espacios para diversas firmas, con un rectángulo al centro del formato en donde firmábamos las dos personas que íbamos a recoger el dinero, con textos de las cantidades que recogíamos, algunos espacios para otras firmas que desconozco de quiénes eran y en la parte de abajo traía el nombre del Sindicato de Pemex, una vez que firmábamos nos entregaban las maletas y las subíamos al vehículo y las trasladábamos a las oficinas del PRI.

Al llegar a las oficinas del PRI, además de los acompañantes, nos ayudaban a subir las maletas el chofer de Jorge Cárdenas y el chofer de Joel Hortiales, personas de las que no recuerdo sus nombres; en las oficinas del PRI los recursos los entregábamos a Joel Hortiales Pacheco, quien los ingresaba a las oficinas de Jorge Cárdenas Elizondo, sin mediar ningún recibo, maletas que en promedio eran cinco u ocho maletas, sin recordar la cantidad que traía cada una; esta operación se realizó en tres ocasiones en fechas aproximadas a mediados del mes de junio de 2000, actividad que realizábamos siempre a la hora de la comida que era entre las tres y las seis de la tarde, habiendo recogido en esas tres ocasiones una cantidad aproximada de $151’000,000.00 (ciento cincuenta y un millones) en total.

Los recursos que se asignaban a la oficina de la Subsecretaría de Finanzas del PRI era variable, esto es, no se tenía una cantidad fija asignada, era así que por instrucciones del ingeniero Bretón pasaba a la oficina de Joel Hortiales a recoger los recursos que se me indicaban. Recuerdo que en una ocasión que fuimos a recoger dinero a Cometra, una parte se dejó en las oficinas de Jorge Cárdenas y otra en la de Alonso Bretón, sin recordar la cantidad, misma que me fue entregada para realizar pagos de diferentes conceptos, entre los que se encontraban los siguientes conceptos: pago a provee- dores, pago de nómina que se realizaba a gentes que trabajaban con Manuel Bartlet, lo cual se hacía a través de Pascual Juárez del Reyo; Arturo Núñez, Humberto Roque, Maximiliano Silerio Esparza, asimismo se pagaba el total o parte de la nómina general del PRI; asignaciones a algunas organizaciones del PRI, como son la Confederación Nacional Campesina (CNC), Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), Fundación Colosio, entre otras; asignación de recursos a algunos comités estatales del PRI, entre los que se encontraban los del Distrito Federal, Guanajuato, Querétaro, y otros que no recuerdo, pero eran diez o quince comités estatales aproximadamente; asimismo, se le asignaban recursos para la operación de las secretarías de Elecciones y de Operación Política, estas asignaciones se realizaban a través de Alonso Veraza en la Secretaría de Elecciones y de Teódulo González en la Secretaría de Operación Política, áreas encargadas de la campaña, recordando que a la Secretaría de Operación Política se le asignó una cantidad de $40’000,000.00 (cuarenta millones), a la Secretaría de Elecciones se le asignaron cantidades aproximadas de $2’800,000.00 (dos millones ochocientos) a $6’000,000.00 (seis millones), aclarando que esto fue para la operación propia del área, aunque pudo haber más asignaciones sin recordar los importes; precisando que cuando se acababa el dinero que tenía en la caja fuerte que se encontraba en mi oficina, sacaba el dinero que se encontraba en las cajas fuertes que se encontraban en la oficina de Bretón que eran dos.

[ Hasta aquí parte de la declaración de Cázarez.]

Tan sólo en maletas atiborradas de billetes, como si fueran ladrones, más de ciento cincuenta millones de pesos para el PRI, con los atentos saludos del sindicato petrolero. ¿Qué tal?

2. De cómo el PRI era la cueva de los tesoros.

Declaración del testigo con nombre clave “Nacho” (17/ XII/2001):

[…] En el interior de la empresa Cometra, y en una ventanilla, que tenía vidrios blindados, me dieron a firmar un documento que tenía anotada la cifra de 45 millones de pesos y que a pesar de que intentaron taparlo para que no viera el nombre del emisor, alcancé a leer que se trataba de una sección sindical del Sindicato Nacional de Trabajadores de Petróleos Mexicanos. El dinero fue entregado en bolsas de plástico transparente y dentro de ellas había bolsas de lona de color blanco crudo o crema, con un remache de plomo para su apertura, mismo que era entregado a través de una puerta que se encontraba por debajo de la ventana de los cristales blindados, se suponía que cada bolsa de lona contenía 500 mil pesos, pero no fueron abiertas para contar el dinero, sino que nada más por el número de bolsas se infiere que fueron 45 millones de pesos, las bolsas que contenían el dinero se metieron en maletas negras que llevaba el señor Heredia desde las oficinas del PRI, mismas que se subieron a la camioneta en que nos habíamos trasladado a Cometra, y regresamos de inmediato a las oficinas del PRI.

Las personas que iban conmigo en la camioneta, incluyendo al señor Heredia y yo, subimos las maletas a la oficina del señor Jorge Cárdenas y el señor Heredia me indicó que eso era todo y que él se encargaría del resto, por lo que supongo que el dinero fue guardado en esa oficina. En días subsecuentes fui convocado en varias ocasiones para que se me entregaran recursos que serían distribuidos a muchas entidades a través de los coordinadores de elecciones para cubrir los gastos de la jornada electoral.

3. De cómo Pemex apoyó financieramente la campaña de Labastida, y cómo elementos del Estado Mayor Presidencial fueron utilizados como escolta personal para cuidar el dinero que la empresa petrolera entregaba al PRI.

Declaración de Andrés Heredia (18/III/2001):

[…] la principal actividad profesional que me fue asignada consistía en revisar todos los gastos que se originaron por concepto de gastos de campaña con los que se apoyó al licenciado Francisco Labastida Ochoa, mismos documentos que fueron turnados al área de contabilidad, designándome para mi labor una oficina en el inmueble ubicado en la calle de Varsovia número 43, Zona Rosa.

A principios de enero del 2000, recibí instrucciones del licenciado Joel Hortiales Pacheco para que me trasladara físicamente a seguir colaborando en las mismas funciones pero en una oficina que se me iba a asignar en el edificio tres de Administración y Finanzas del CEN del PRI; el día 7 de junio de 2000, recibí instrucciones del licenciado Jorge Cárdenas Elizondo para que apoyara en recoger dinero del banco proveniente de Pemex como apoyo a la campaña del candidato oficial a la Presidencia de la República Francisco Labastida Ochoa por el PRI. El día siguiente, 8 de junio del año en cita, me llamó el licenciado Joel Hortiales para que subiera a la oficina del licenciado Jorge Cárdenas para atender un asunto, en esta oficina se me instruyó para que recogiese dinero de Cometra y para tal efecto me presentó un documento dirigido a Bancomer en donde se me autoriza recoger los recursos, dicho documento fue signado por Ricardo Aldana Prieto; el día 9 de junio de 2000.

Si no mal recuerdo, recibo la instrucción para que efectúe el primer viaje indicándome que se hará en una camioneta blindada y que nos apoyará en el operativo personal del Estado Mayor Presidencial; el inicio de esta comisión partió del estacionamiento del edificio tres del PRI en el horario de 14:30 horas con rumbo a Cometra, cerca de la escuela Nacional Preparatoria 7, por las calles de Calzada de la Viga y Lorenzo Boturini.

4. De cómo colaboradores del candidato presidencial, Fran- cisco Labastida Ochoa, ayudaban a llenar las alforjas de “recursos” –así llaman los priistas al dinero– destinados al PRI.

Declaración de Alonso Veraza López (18/III/2002):

[…] Andrés Heredia (quien revisaba los gastos de campaña de Labastida) me condujo a una camioneta que era manejada por otra persona, el chofer el cual no conozco y una persona más que supongo iba cuidándonos como guardia, y si los volviera a ver no los reconocería, la camioneta iba resguardada por otro vehículo con dos personas, a quienes tampoco conozco; al llegar al lugar en donde haríamos el retiro supe que era la empresa Cometra.

Antes de esto el señor Andrés Heredia me pidió mi identificación la cual fotocopió, siendo esta mi credencial de elector, el señor Andrés Heredia se bajó de la camioneta para solicitar el acceso al lugar y nos abrieron las puertas de un especie de garaje de la empresa en donde se introdujo la camioneta; a través de una ventanilla con vidrios blindados le entregaron a Andrés Heredia unos documentos que me dio para firmar y que eran para hacer el retiro correspondiente, firmé seis documentos por siete millones y medio de pesos cada uno; que cuando Andrés Heredia me dio a firmar los documentos, coloco su mano en la parte superior dejando únicamente visible el área de firma, a la hora de entregar los documentos a las personas que se encontraba del otro lado de la ventanilla alcance a leer una leyenda que decía “Sindicato de Trabajadores de Petroleros de la República Mexicana”; por lo que hasta este momento supe yo que ese podría ser el origen de los recursos, lo cual no se me hizo extraño porque el Sindicato de Trabajadores Petroleros es un organismo afiliado al Partido Revolucionario Institucional y podría tratarse de una donación, y nos entregaron $45,000,000.00 (cuarenta y cinco millones) de pesos en efectivo que venían en bolsas de lona con un sello de plomo, por lo que no contamos ahí el dinero sino que simplemente por el número de bolsas suponía la cantidad mencionada.

De regreso a las oficinas del CEN del PRI en avenida Insurgentes Norte, las maletas en donde se había guardado el dinero, mismas maletas que ya estaban en la camioneta y que eran de tamaño grande, altas, color negro de tela, sin observar alguna marca comercial en las mismas, ignorando de quién eran, se depositaron en la oficina del señor Jorge Cárdenas.

5. De cómo Francisco Labastida Ochoa aceptaba regalos millonarios u onerosos por parte de particulares.

Declaración de Francisco Serrano Segovia:

[…] que fue cuando el licenciado Labastida contendía como precandidato en el Partido Revolucionario Institucional para ser candidato a la Presidencia de la República Mexicana por dicho partido, por lo que el declarante se preocupó por su seguridad personal y decidió enviarle la camioneta blindada de su propiedad Jeep Grand Cherokee Limited color negro modelo 1998, 8 cilindros, número de placas del Distrito Federal 309 KAA, cuatro puertas y con número de serie 1J4G- Z88Z3WC277569, con la factura de la misma endosada en blanco para que estuvieran cedidos los derechos de la misma para el licenciado Labastida, siendo que la citada camioneta se la envié con Sergio Clemente Rodríguez, quien era el jefe de Seguridad de mi familia Serrano. Que tengo bien claro que Sergio Clemente Rodríguez fue quien entregó personalmente al jefe de ayudantes de Francisco Labastida Ochoa, ya que incluso se tiene una bitácora, el cual todavía se conserva.

PREGUNTA 1. ¿Señale si el licenciado Francisco La- bastida Ochoa le habló para agradecerle el obsequió de la camioneta?

RESPUESTA. Sí, telefónicamente.

PREGUNTA 8. ¿Sabe cuál era el precio del vehículo Cherokee Limited color negro modelo 1998, 8 cilindros, número de placas del Distrito Federal 309 KAA?

RESPUESTA. El precio de adquisición fue de 34,000.00 (treinta y cuatro mil dólares 00/100 USA), como se aprecia en la fotocopia de la factura de dicho vehículo que presenta el de la voz como anexo número uno.

PREGUNTA 9. ¿Sabe el precio del blindaje de la camioneta Cherokee Limited color negro modelo 1998, 8 cilindros, número de placas del Distrito Federal 309 KAA?

RESPUESTA.- Aproximadamente 90,000.00 (noventa mil dólares 00/100 USA).

LA FAMIGLIA

Una cuñada que huyó con 40 millones de pesos. Una hermana millonaria. Las propiedades en McAllen, Nueva York y Texas. Los departamentos y autos de lujo en Miami. Los prestanombres. El poderío financiero de la familia de Romero Deschamps. Todo, al amparo del petróleo y de la protección oficial de los presidentes mexicanos en turno. ¿De quién? Póngale el nombre que quiera. Todos han protegido a Romero Deschamps: Fox, Calderón, Peña Nieto.

DE PEMEX PARA LA FAMILIA ROMERO

De la página 324 de la averiguación previa PGR/UEDO/ 102/2002/:

Lo que vamos a narrar es una acusación en contra de Carlos Romero Deschamps, Fernando Pacheco Martínez, secretario general y secretario del interior del Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros, y los que resulten responsables de esta denuncia derivada de la investigación.

Señor Presidente, ¿cómo va a ser posible que PEMEX se encuentre en malas condiciones económicas, ya que el saqueo desmedido es una carga que afecta directamente la economía de nuestro país? El Sindicato de Petróleos se compone de 32 secciones en la República Mexicana. En cada sección, la maneja un secretario general y 70 comisionados con goce de salario y viáticos. El secretario general nacional tiene más de 100 trabajadores en sus oficinas ubicadas en la calle de Zaragoza de la colonia Guerrero en la Cd. de México, todos ellos con altos salarios, viáticos y prestaciones, boletos de avión otorgados por Pemex para que se trasladen a sus lugares cada treinta días.

En Salamanca, de donde es originario Carlos Romero Deschamps, tiene en su agenda particular a su cuñada María Guadalupe Durán Limas, quien fungió como tesorera en la Caja de Ahorros de los Trabajadores durante más de ocho años, la cual emprendió una graciosa huida con un desfalco por más de $40,000,000.00 (cuarenta millones de pesos 00/100 m.n.). Asimismo, actualmente goza de permiso con sueldo, viáticos y prestaciones de Pemex, habita una mansión en el Fraccionamiento más exclusivo de Salamanca (Campestre) y tiene más de quince casas de su propiedad en renta y grandes cantidades de dinero en diferentes cuentas bancarias.

Por otro lado, su hermana, Esther Romero Deschamps, fue una trabajadora de Pemex que durante quince años disfrutó de permiso con sueldo y viáticos y ahora, en su carácter de jubilada, sigue gozando con viáticos, disfrutando de una mansión con un valor superior a los $5,000,000.00 (cinco millones de pesos 00/100 m.n.), misma que cuenta con cuatro cocheras, en las cuales encontrarán un auto Mercedes Benz, una camioneta tipo Suburban y un auto Grand Marquis, todos modelos recientes, así como grandes cantidades de dinero en diferentes cuentas bancarias.

En Salamanca, nuestro flamante secretario general, Carlos Romero Deschamps, tiene en propiedad más de diez terrenos en el Fraccionamiento Campestre, edificios, con su prestanombres licenciado Eduardo Diez de Bonilla. Ranchos, casas, cuentas abultadas en diferentes bancos de la localidad y socio de más quince vinícolas en el municipio. En la Cd. de México, junto con sus hijos, los cuales, para variar, también se encuentran comisionados con salario y viáticos, mismos que administran sus restaurantes de lujo en Polanco y Tecamachalco. Su casa, en el Fraccionamiento La Herradura, se encuentran cocheras donde se alojan autos Mercedes Benz, BMW, Ferrari y, en general, autos de procedencia extranjera de lujo.

Entre las propiedades que se conocen, se encuentra una casa lujosamente amueblada en Cancún, Quintana Roo, el cual su vecino es el futbolista Hugo Sánchez Márquez; condominio en McAllen, Texas, EUA; Departamento en la Cd. de Nueva York, EUA, casas adjuntas a su mansión, en el Fraccionamiento La Herradura y ahorros cuantiosos en diferentes bancos de la Unión Americana y del país. Todo lo anterior, es lo que se conoce, amén de lo que resulte de las investigaciones respectivas, considerando lo más grave, para variar, con la anuencia de Pemex, se dedica a la compra de terrenos a $20.00 (veinte pesos 00/100 m.n.) el metro cuadrado, posteriormente lo fracciona y lo vende a Petróleos Mexicanos a $300.00 (trescientos pesos 00/100 m.n.) el metro cuadrado. Asimismo, hace “gestiones” ante Pemex para que se construyan casas, y él graciosamente las entrega a los trabajadores de su predilección y Pemex, de forma rara, no actúa absolutamente en algún trámite para su entrega.

Por otro lado, Fernando Pacheco Martínez disfruta de una mansión ubicada en col. La Luz de la Cd. de Salamanca, la cual tiene un valor estimado en más de $10,000,000.00 (diez millones de pesos 00/100 m.n.), la cual ocupa un área de quince mil metros cuadrados.

Asimismo, cuenta con edificios en la col. Las Reinas, también en la Cd. de Salamanca, los cuales fueron por él adquiridos al licenciado Eduardo Diez de Bonilla; una flotilla de autos y camionetas, de modelo reciente (eso sí, cuidando las formas, pues son de origen nacional); cuenta con diez trabajadores para que le cuiden la “espalda” y todos con goce de salario y prestaciones de Pemex; disfruta de los dividendos derivados de flotillas de taxis y autobuses urbanos de servicio público en la localidad, derrochando el dinero de los trabajadores con el apoyo que le brinda Pemex. Asimismo, cuenta con cuantiosas cuentas bancarias en diferentes instituciones.

MIAMI DORADO

El 12 de febrero de 2013, en la columna “Archivos del Poder” que escribo desde hace más de ocho años en el periódico Excélsior, divulgamos el siguiente texto titulado “Romero Deschamps: la ofensa”.

La información indigna, agravia: José Carlos Romero Durán –hijo del líder del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps– compró dos departamentos de lujo en un edificio en Miami. El costo: ¡Siete millones 550 mil dólares! Mientras Pemex se hunde, el jeque sindical se burla. A la explosión, el enriquecimiento brutal.

Una investigación de los reporteros David Casco y Haim Torres, publicada el martes pasado en el diario Tabasco Hoy, revela el grado de enriquecimiento brutal al que ha llegado Romero Deschamps y su familia. Es algo ya intolerable. Porque no solamente son las bolsas Hermes de Paulina Romero, que cuestan varios miles de dólares –“mis bolsas de Superama”, las llama la hija del intocable líder sindical–, o sus hospedajes en los hoteles más caros de Europa o el trato enfermizo a sus perretes agraciados. No. El empoderamiento de los Romero a costa de la empresa más importante del país ya resulta un insulto nacional.

Es innegable: ninguna reforma a Pemex puede prosperar mientras tenga a un líder sindical con vida de jeque árabe. Tampoco saldrá adelante, cuando tiene un sindicato que es dique para modernizar a la empresa.

La discusión es de fondo: Romero Deschamps es soporte político y financiero del sistema priista. Ese es el conflicto de interés: el PRI necesitaría cortarse el brazo petrolero, aniquilar al aliado, eliminar al líder sindical soberbio, multimillonario e intocable. ¿Lo hará?

Romero Deschamps es el nombre que agravia. ¿Lo eliminará Peña Nieto?

Ofrecemos, textual, parte de lo publicado por los reporteros Casco y Torres sobre los departamentos de lujo comprados por el hijo del líder del STPRM:

“Los documentos obtenidos especifican que José Carlos Romero Durán y su esposa, María Fernanda Ocejo Garrido, se mudaron a Miami y fundaron dos empresas dedicadas a los bienes raíces. Y a través de esas dos compañías, de las cuales es propietario y director, de manera mancomunada con su cónyuge —BC Properties B5, LLC y BC Properties 18C, LLC—, la pareja compró dos exclusivos departamentos en un edificio de Miami.

El primero de ellos fue adquirido el 12 de enero de 2005. La propiedad está en el número 5959 de Collins Avenue, suite 3005, en la zona de South Beach, y por la misma José Carlos pagó dos millones 50 mil dólares […]

Luego, el 1 de marzo de 2006, el hijo de Romero Deschamps compró otro departamento en el mismo edificio. Es la suite 1803, por la que pagó cinco millones 500 mil dólares, que está registrada a nombre de su otra empresa: BC Properties 18C, LLC.

La suma que pagó por ambas propiedades fue 7 millones 550 mil dólares.

Los inmuebles que Carlos Romero le compró a su primogénito están construidos en una de las obras más emblemáticas, lujosas y exclusivas de Miami. A la zona donde está el edificio, se le conoce como “el corredor de los millonarios.”

Hasta aquí la información de Casco y Torres.

¿Cómo ha obtenido tantos millones de dólares la familia Romero Deschamps? Aliado del poder, emblema de la corrupción sindical mexicana, el líder petrolero se pasea, ufano y cínico. Se sabe intocable. Se sabe parte del poder político que está de regreso.

¿Y Pemex? Que se joda.

Las siguientes serían las fotografías de los inmuebles de la familia Romero en Miami, mencionadas en la columna. Fueron proporcionadas por una fuente de identidad reservada.

A continuación el edificio donde estaría el departamento:



Cinco meses después de lo publicado en Excélsior, compartí el siguiente texto en la columna “Red Pública”, que escribo semanalmente en el diario digital SinEmbargo MX, titulado: “Y ahora: ¡los yates de Romero Deschamps!”, el 10 de julio de 2013:

Enrique Peña Nieto tiene un problema grave y se llama Carlos Romero Deschamps. Multimillonario, líder petrolero, priista, soporte financiero del PRI, se ha convertido en el emblema de la corrupción del gobierno peñista, sin que nadie lo moleste.

Romero es el intocable del presidente. El Arturo Montiel en versión actualizada.

A los departamentos en Miami con valor de 7.5 millones de dólares. A los autos de superlujo Enzo Ferrari y Lamborghini –el primero cuesta dos millones de dólares y el segundo 500 mil dólares–, casos documentados por varios medios, ahora hay que agregar otra parte del imperio financiero del insaciable dirigente sindical.

Sí: Romero Deschamps no sólo es dueño del sindicato petrolero, de contratos de Pemex, de posiciones políticas y de la bendita protección presidencial. También le gusta desplegar su poderío por los mares.

Son tres los yates de Romero Deschamps y se llaman: “Indomable”, “Guly” y “Güero”.

Su costo total es de… ¡4.5 millones de dólares! en promedio. (David Casco-Manuel González Arizpe, Diario Basta, 9 de julio de 2013.)

Los yates están anclados en el muelle de Mundo Marino, de la laguna de Nichupté, en Cancún. De acuerdo con la investigación periodística, el “Indomable” fue un regalo del líder petrolero para su hija Paulina Romero Durán. ¡Qué detallazo! Tener un padre así o ser un padre así, no tiene precio.

“Indomable” es un yate Sunseeker, modelo “Porto- fino”, de 50 pies de eslora (poco más de quince metros). Su matrícula es GB-XSK-038391607. A un costado tiene escrita la palabra “Boli”, nombre de uno de los perretes-mascotas de Paulina. Vale alrededor de 1.5 millones de dólares.

El segundo yate –“Guly”–, fue otro obsequio de Romero Deschamps para su hijo Alejandro. (José Carlos Romero Durán es quien, en Miami, habita y supervisa los departamentos y utiliza tanto el Enzo Ferrari como el Lamborghini.)

“Guly” es un yate Sea Ray Sundance 450, de iguales dimensiones que el “Indomable”. Cuesta un millón de dólares.

Y el yate “Güero” –uno de los motes con los que se identifica a Romero Deschamps–, es un Sunseeker Predator, de veinte metros de eslora (largo) y casi cinco metros de manga (ancho). Su costo es de dos millones de dólares.

¿Qué tal con los patrimonios de Carlos Romero Deschamps?

De acuerdo con los valores que se han manejado hasta hoy en diversos medios –y no desmentidos–, entre los departamentos en Miami, el Enzo Ferrari y el Lamborghini, y los yates en Cancún, la inversión ascendería a… ¡más de 14 millones de dólares! Unos 170 millones de pesos. Nada más.

Y faltan las casas en México, que no serán precisamente bajo créditos del Cofinavit. Y habría más propiedades. Romero Deschamps tiene, dentro del sindicato, un salario por 24,633 pesos como motorista, más su sueldo de Senador.

Una de tres: o es muy ahorrativo, o recibió sus bienes por donación (como Peña Nieto declaró algunos de los que posee) o es un pillo. Usted, lector de esta Red Pública, elija la opción que crea acertada.

De Elba Esther Gordillo a Carlos Romero Deschamps hay una diferencia: la protección del presidente de México.

Y sí, la pregunta es muy válida y se la hacen millones de mexicanos: ¿por qué a Elba Esther sí se le aplica la ley, y no a Romero Deschamps?

La respuesta es: porque Romero Deschamps es priista con todas las prerrogativas de impunidad que ello conlleva. Es soporte financiero del PRI, contribuyente de campañas presidenciales, como ocurrió en el año 2000 con la de Francisco Labastida Ochoa. A partir de este pequeño detalle, saque usted sus conclusiones.

Gordillo y Romero representan lo más nocivo y dañino del sindicalismo nacido, crecido, cultivado y gozado por el PRI hasta nuestros días. A ella el paredón, por rebelde. A él la protección, por aliado.

Cuando se detuvo a Elba Esther Gordillo y Peña Nieto lanzó aquello de que “no hay intocables”, se pensó, por un momento, que venía una cruzada anticorrupción en este gobierno. ¡Ay, ajá! Ya mero.

Lo de Elba Esther fue un ajuste de cuentas político. Y punto.

La impunidad con la que se maneja Romero Deschamps, al amparo del peñismo, nos demuestra que, hoy por hoy, el cobijo anticorrupción a priistas multimillonarios es absoluto. Está asegurado. Como en los viejos tiempo, que son ahora, los nuevos tiempos.

Nada ha cambiado en este renglón.

Y mientras Peña Nieto muestre disimulo y siga ignorando el brutal enriquecimiento de Romero Deschamps – su compañero de partido, el contribuyente financiero del PRI, su aliado político–, todo será una farsa.

La astracanada peñista agravia, y se llama Carlos Romero Deschamps.

Las siguientes serían las fotografías de los yates de la familia Romero, proporcionadas por una fuente de identidad reservada:



“El Güero”, uno de los tres yates que supuestamente son propiedad del líder sindical.



Foto del interior de uno de los yates que, se presume, forman parte de la riqueza de la familia. 

***

El 13 de abril de 2010, el reportero Carlos Loret de Mola publicó el primer indicio de la existencia del lujoso auto Ferrari perteneciente a José Carlos Romero Durán, en Miami, hijo de Carlos Romero Deschamps. En su columna “Historias de reportero”, en el diario El Universal, bajo el título “El dueño de Pemex”, escribió:

Un Ferrari Enzo rojo se detiene frente a las puertas del Smith & Wollensky, uno de los restaurantes de carne más famosos y cotizados de Miami. Lo recibe el valet parking, y para darle todavía más nivel al establecimiento, lo deja estacionado a un lado de la puerta. —¿De quién es el Ferrari?, pregunta el siguiente comensal, que llega en un automóvil mucho menos caro.

—Es del dueño de Pemex.

Oficialmente Pemex no tiene dueño. O en todo caso es de los 107 millones de mexicanos. En una mala interpretación se podría confundir a su director general como propietario, pero tampoco. El Ferrari Enzo rojo, valuado en el equivalente a siete millones de dólares, pertenece al hijo de Carlos Romero Deschamps, secretario general del sindicato petrolero: ‘el dueño de Pemex’, deducen en Miami […].

Y sí, el Enzo Ferrari rojo es el automóvil en que se mueve a sus anchas, por todo Miami, el hijo de Romero Deschamps. A su paso, todos quedan maravillados por el rugido del potente motor, por los destellos de su reluciente pintura roja y por su finísima línea aerodinámica semejante a un coche de Fórmula 1.

[ Hasta aquí el texto de Loret de Mola.] Esta sería la fotografía del Ferrari de los Romero:



El auto Enzo Ferrari que despierta la admiración a su paso por las calles de Miami.

Del Enzo Ferrari al Lamborghini Aventador.

“Amante de los automóviles italianos de lujo, José Carlos Romero Durán presume en Miami sus gustos caros financiados por su padre, el líder sindical petrolero.”

(Después de esta cabeza periodística y el sumario, el reportero David Casco Sosa lo escribió así en el diario Basta!)

Drake es un norteamericano amante de los autos exóticos que vive en Los Ángeles, California. Su pasión es viajar para retratar y grabar los lujosos vehículos que encuentra a su paso. En su cuenta de YouTube postea videos de sus “hallazgos” y, orgulloso, subió uno de ellos el 17 de enero de 2012.

Ahí, anotó que se encontraba en Miami, esperando ver un Lamborghini. Y caminando por Ocean Boulevard, al mediodía, vio las luces de un imponente Aventador que se dirigía hacia él. Sin pensarlo dos veces, prendió su cámara de video y empezó a grabarlo. En su opinión, la luz natural y el paisaje fueron el mejor marco para que luciera más que espectacular el automóvil negro que se estacionaba frente a sus ojos.

El mismo Drake escribió que tuvo una larga charla con el dueño del Lamborghini Aventador LP 700-4, quien se portó amable con él, y le comentó ser propietario también de un Enzo Ferrari y que estaba en lista de espera para recibir un flamante Pagani Huayra.

Lo que no sabía el californiano, es que acababa de hablar con José Carlos Romero Durán, de 44 años de edad, primogénito del líder sindical petrolero Carlos Romero Deschamps.

Como Basta! ya lo había dado a conocer en exclusiva, José Carlos Romero Durán es una persona cuya estadía en Miami no pasa desapercibida. Y no es porque sea famoso, sino porque para movilizarse lo hace a bordo de un Enzo Ferrari que su padre le regaló, con un valor aproximado de dos millones de dólares (casi 25 millones de pesos), y un Lamborghini Aventador LP 700-4 color negro mate, con placa de circulación de Miami ARA9134, mismo que cuesta unos 508 mil dólares (6 millones 241 mil 237 pesos).

El Aventador, al igual que el Enzo, luce una letrero del lado derecho del parabrisas: “Do not touch” (No tocar).

[ Hasta aquí el texto del reportero Casco.]

Son millones sobre millones de dólares.

¿Quién ha pagado todos los lujos de Carlos Romero Deschamps y de su familia?

El sindicato petrolero.

Petróleos Mexicanos.

Y sí: usted, yo, todos los mexicanos

640 MILLONES DE PESOS PARA LOS PETROLEROS

Si usted, lector de este libro, tiene un juicio legal contra algún particular, ¿podría aspirar a que el gobierno le financiara el costo de sus abogados, del proceso o de todo aquello que pudiera desembolsar? La respuesta es no.

Los mexicanos hemos cometido un error, de los muchos que seguramente se nos deben atribuir: no haber sido dirigentes petroleros, o no formar parte de la nomenclatura sindical del STPRM… porque ellos sí han logrado que su gobierno –tomemos literal el adjetivo posesivo–, los respalde con dinero para enfrentar juicios contra firmas privadas extranjeras.

Resulta que la empresa texana Arriba Limited demandó penalmente, desde los tiempos de “La Quina” Hernández Galicia, al sindicato petrolero por incumplimiento de contrato, debido a una concesión para comercializar los residuos del petróleo crudo. La Comisión de Contratos del STPRM recibió en 1984 dos millones de dólares por ese acuerdo. Sin embargo, la Secretaría de Programación y Presupuesto –cuyo titular en aquel año era Carlos Salinas de Gortari, quien tiempo después, ya en la presidencia, encarcelaría a “La Quina”– canceló el convenio por considerarlo ilegal. Entonces inició el proceso legal contra el sindicato que, hasta hoy, persiste.

El gobierno decidió asumirse entonces como abogado financiero del sindicato petrolero… y de Romero Deschamps. ¿Cómo?

En junio del año 2000, recta final del gobierno de Ernesto Zedillo, el director general de Pemex, Rogelio Montemayor Seguy, otorgó 640 millones de pesos al sindicato para “compensar y regularizar las relaciones existentes” (¿?) pero, principalmente, para apoyarlo “en la atención de un litigio que se lleva supuestamente en el estado de Texas en contra del propio sindicato”.

¿Pemex para los mexicanos? ¡Sí, cómo no!

Aún más: de acuerdo con la averiguación previa, parte de ese dinero también fue destinado a las arcas del PRI.

LAS PRUEBAS

Extractos (por cuestiones de espacio) de la denuncia que la Contraloría de la Federación presentó ante ese préstamo mul- timillonario, incluida en la averiguación previa en turno:

[…] La denuncia de SECODAM se hace consistir en el hecho de que el día 5 de junio del 2000, el director general de Pemex celebró el convenio –administrativo– sindical número 9399 en el que se entregó al STPRM la cantidad de 640 millones de pesos, para regularizar y compensar en las relaciones existentes entre el sindicato y la empresa y para el objeto de apoyar al último en la atención de un litigio que se lleva supuestamente en el estado de Texas en contra del propio sindicato. Con base en ello, la SECODAM sostiene que no existió razón legal para que Pemex entregara un dinero a un tercero, en este caso el STPRM, para solventar obligaciones que son ajenas a la paraestatal, y menos aún para un litigio no contestado.

SEGUNDA IMPUTACION: En la denuncia de la SECODAM se dice que la asignación de los préstamos y compensaciones otorgadas vía convenio administrativo sindical al STPRM, se hizo en contravención de los artículos 15, 16, 30, 38 de la Ley del Presupuesto, Contabilidad y Gasto Público y 39, 40 fracción I y III, 42 fracción II y 44 del reglamento de dicha Ley. Para apoyar esta afirmación se acompañan diversas documentales con las que pretenden demostrar que el Corporativo de Pemex no tenía suficiencia presupuestal al momento de comprometer este gasto.

Aquí, parte de la respuesta de la empresa (resumida igualmente por cuestiones de espacio):

[…]Los recursos se entregaron al Sindicato provenientes de una operación perfectamente legal, fundada en la Ley de Presupuesto, Contabilidad y Gasto Público Federal, en la Ley Federal del Trabajo y en el Contrato Colectivo de Trabajo. Además, dichos recursos dentro de techo financiero del Presupuesto de Egresos de la Federación. SÉPTIMO. En tal virtud, carece absoluta- mente de fundamento legal la afirmación de que esta operación hubo desvío de recursos o que los mismos proceden o representa en el producto de una actividad y menos aún de la comisión de algún delito. 9) Dicho convenio se firmó por el entonces Director General de Pemex Rogelio Montemayor Seguy y el diputado Carlos Romero Deschamps, quienes al momento de la celebración de dicho convenio contaban con todas las facultades legales y poder necesarios para obligar a lo estipulado en el mismo.

[ Hasta aquí la contestación de Pemex.]

Y más allá de juicios, reglamentos y explicaciones legales, es pertinente plantear estas preguntas:

¿Es ético y moral, si bien legal, que los dineros de Pemex se destinen a pagar juicios del sindicato?

¿Es ético y moral que los recursos petroleros sean utiliza- dos para procesos jurídicos que se ventilan contra un particular extranjero?

¿Es ético y moral que se reconozca la participación del director de Pemex y del secretario del sindicato petrolero (diputado, como agregado) en un mecanismo compensatorio financiero a todas luces arbitrario y abusivo?

Sí: las operaciones financieras de Pemex, encubiertas siempre bajo el manto de la opacidad, a costa de los presupuestos federales.

Sólo en México.

El siguiente, es el camino que recorrieron los 640 millones de pesos que se entregaron al sindicato. Quiénes operaron esta fortuna. Nombres y apellidos. Los bancos participantes. El modus operandi. El rastro del dinero. Un abuso de poder más en el país de la impunidad:

[…] En efecto, una vez autorizados Antonio Melitón Cázeres Castro, Alonso Veraza López, Andrés Heredia Jiménez, al igual que Elpidio López López, Gerardo Trejo Mejía y Joel Hortiales Pacheco por Luis Ricardo Aldana Prieto, en su calidad de secretario tesorero (del STPRM) y persona facultada para disponer del monetario ingresado a la cuenta bancaria No. 5590206999 de Banco Mercantil del Norte, S.,A., del 9 al 20 de junio de 2000, realizaron un total de 14 retiros en efectivo bajo el siguiente orden:



Lo anterior se encuentra plenamente acreditado con el documento que registra los movimientos que se realizaron del 6 al 20 de junio de 2000, en la cuenta número 5590206999 de Banco Mercantil del Norte, S.,A. a nombre del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, debidamente certificado por funcionario de la Institución de Crédito Banco Mercantil del Norte, S.A., así como también de las copias certificadas de los títulos de crédito, todos ellos expedidos a favor del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana y que han sido descritos en el cuadro que antecede y cuyos importes en suma representaron $640’000,000.00 (seiscientos cuarenta millones de pesos 00/100 moneda nacional) que Petróleos Mexicanos erogó con cargo a su cuenta N° 102135752 de Banco Inverlat; de los oficios N° 110283-Q de fecha 17 de octubre de 2001, suscrito por Funcionaria de Banco Mercantil del Norte; el propio escrito de fecha 8 de junio de 2000, rubricado por Luis Ricardo Aldana Prieto, secretario tesorero del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, mediante el cual autorizó a los señores Melitón Antonio Cázares Castro, Alonso Veraza López, Andrés Heredia Jiménez, al igual que Elpidio López López, Gerardo Trejo Mejía y Joel Hortiales Pacheco por Luis Ricardo Aldana Prieto, quienes del 9 al 20 de junio de 2000 realizaron un total de diez retiros de diversas cantidades en efectivo de las instalaciones de Banco Mercantil del Norte, S.A. hasta por la suma de $500’000,000.00 (quinientos millones de pesos 00/100 m.n.) mismos que beneficiaron al Partido Revolucionario Institucional, mientras que por su parte el propio Luis Ricardo Aldana Prieto, secretario tesorero del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana se benefició hasta por la suma de $140’000,000.00 (ciento cuarenta millones de pesos 00/100 m.n.), lo que en total representan los $640’000,000.00 (seiscientos cuarenta millones de pesos 00/100 m.n.) que Petróleos Mexicanos, mediante la suscripción del Convenio Administrativo Sindical N° 9399 de fecha 5 de junio de 2000, distrajo recursos públicos de su objeto en beneficio de los ya mencionados Partido Revolucionario Institucional y Luis Ricardo Aldana Prieto.

Elementos de prueba que cuentan con valor probatorio pleno en términos de los numerales 206, 242, 246, 249, 251, 280, 285, 287 y 289 del Código Federal de Procedimientos Penales, resultan ser aptas, suficientes e idóneas para acreditar que los recursos públicos que la entidad paraestatal entregó al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana a título de préstamo, no fueron aprovechados por la citada organización sindical ni muchos menos por sus agremiados, sino en el caso particular se conoce beneficiaron al Partido Revolucionario Institucional y a Luis Ricardo Aldana Prieto, quien se desempeña con el carácter de secretario tesorero del mencionado sindicato petrolero, lo que evidencia sin lugar a dudas en forma por demás categórica e indubitable, que la firma del Convenio Administrativo Sindical número 9399 de fecha 5 de junio de 2000, mediante el cual Rogelio Montemayor Seguy, Carlos Fermín Juaristi Septién, Juan José Domene Berlanga y Julio Pindter González, conjuntamente con José Alberto de Corazón de Jesús Gheno Ortíz y otras personas otorgaron un préstamo a los líderes sindicales por la cantidad de $640’000,000.00 (seiscientos cuarenta millones de pesos 00/100 m.n.) resultó ser el medio a través del cual lograron distraer el numerario en detrimento del patrimonio de Petróleos Mexicanos como ha quedado evidenciado a lo largo del presente apartado.

[Hasta aquí lo contemplado en la averiguación previa.]

¿Qué ocurrió con estas acusaciones? Absolutamente nada.

México: el país de la impunidad.

¿Y POR QUÉ NO DOS MIL MILLONES DE PESOS MÁS?

Entre las máximas priistas, una de las más socorridas y redituables es aquella que dice: “Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error.” Y vaya que la han sabido aplicar.

A los 640 millones de pesos obsequiados al sindicato petrolero para financiar sus demandas judiciales (y al PRI), habrá que agregar… ¿le parecen 1,600 millones de pesos adicionales? ¿Por qué concepto? Por el que usted quiera. Por lo pronto, la justificación financiera quedó encuadrada oficialmente en la investigación bajo el rubro: “Múltiples conceptos que resultaron ajenos a la relación obrero patronal.”



Lo anterior a favor del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, por múltiples conceptos que resultaron ajenos a la relación obrero patronal y por ende extraordinarios; sin contar con suficiencia presupuestal para su concertación y posterior pago, afectándose una partida presupuestal que resultó ajena al tipo de obligaciones que se generaron con los convenios que más adelante se describen, además de que los pagos fueron ilegales.

Y más:

Con fecha ocho de mayo del año dos mil, los indiciados Rogelio Montemayor Seguy; Carlos Fermín Juaristi Septién; Juan José Domene Berlanga y Julio Pindter González a nombre y en representación de Petróleos Mexicanos, conjuntamente con los indiciados Carlos Antonio Romero Deschamps y Luis Ricardo Aldana Prieto, representantes del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, celebraron el Convenio Administrativo Sindical identificado con el número 9356, mediante el cual comprometieron el patrimonio del organismo descentralizado, mismo que tenían en administración por razón de los cargos que ocupaban, en un monto igual a la cantidad de $350’000,000.00 (trescientos cincuenta millones de pesos 00/100 m.n.) por concepto de finiquito al supuesto incumplimiento de compromisos generados durante las revisiones contractuales y salariales correspondientes a los años de 1997, 1998 y 1999, destacándose que el Anexo Único de dicho acuerdo de voluntades se pactó el pago de los conceptos siguientes:



Los conceptos que se han trascrito textualmente del Anexo Único del Convenio 9356, implicaron erogaciones que en su conjunto suman la cantidad de $153 ́000,000.00 (Ciento cincuenta y tres millones de pesos 00/100 moneda nacional) resultan ser ajenos a las prestaciones previstas en el Contrato Colectivo de Trabajo que la entidad tiene celebrado con la organización sindical y evidentemente no forma parte de las relaciones de trabajo que el organismo sostiene con los agremiados al sindicato, lo que se acredita plenamente con la documental pública consistente en la copia certificada del oficio identificado con el número OAG/CONS/117/02, de fecha 14 de febrero de 2002, suscrito por el abogado general de Petróleos Mexicanos, en el que se indica que la obligación de pago prevista en el convenio 9356 para satisfacer aportaciones diferidas de carácter social, contempla aportaciones que “[…] por determinación exclusiva de la empresa se han otorgado al Sindicato en determinadas ocasiones, las cuales en nuestra opinión constituyen pagos que debieron ser autorizados por el Consejo de Administración en atención a lo dispuesto por el artículo 58, fracción XVI de la Ley Federal de las Entidades Paraestatales, así como en la fracción XIII del artículo 4° del Reglamento de la Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos”.

Hasta aquí lo observado en la AP correspondiente. La ley de Pemex.

La ley del STPRM

La ley Romero Deschamps.

TWO PERCENT

La voracidad financiera en el vínculo Pemex-Sindicato carece de límites. Ha sido un barril sin fondo que llevó a la empresa más importante del país a la quiebra técnica, y con la Reforma Energética de agosto de 2014, al rescate de las pensiones de los trabajadores petroleros, a costa de los impuestos de millones de mexicanos. Algunos lo llamaron el “Foba-Pemex”. Y tienen razón.

Por si fueran pocos los miles de millones de pesos entregados al sindicato, había una cláusula en la que se estipulaba que dos por ciento de los contratos de Pemex sobre obras y servicios, corresponderían a las arcas del STPRM. Inimaginable la cantidad de millones de dólares que se embolsaron por este concepto. Presupuestos enteros anuales, seguramente, de cualquier secretaría de Estado.

Revisemos parte de la declaración ministerial que por escrito presentó quien fuera, en el año 2000, subdirector de Relaciones Laborales de Petróleos Mexicanos, Julio Pindter González, el 11 de septiembre del 2002:

Asimismo gestionó con el mismo director general Rogelio Montemayor Seguy, apoyos a la “hacienda sindical” (obligaciones no correspondientes a prestaciones del Contrato Colectivo) que había disminuido sensiblemente y que con anterioridad se venían otorgando, consistentes esencialmente en ingresos obtenidos por el sindicato derivado del porcentaje de dos por ciento sobre contratos de obras y servicios, tienda sindical, cuotas sindicales por número de trabajadores a esa fecha reducida en aproximadamente 55 por ciento, y participación directa o subcontratada en los contratos de trabajo en la industria petrolera. Como consecuencia de lo anterior supongo que el director general Rogelio Montemayor Seguy, y el secretario general del Sindicato Carlos Romero Deschamps, tomaron el acuerdo consistente en que el STPRM recibiría diversos apoyos económicos por parte del organismo. El acuerdo tomado, fue hecho del conocimiento del suscrito por conducto del director corporativo de Finanzas, Juan José Domene Berlanga, verbalmente y mediante una hoja de papel escrita a puño y letra del mismo (aunque no estuve presente al momento que la escribió ello se advierte del tipo de letra que corresponde a la que el suscrito conocía como la que usa el mencionado Director de Finanzas), que me fue entregada.

Pero hay mucho más.

De cómo “propinas financieras” se entregaron. Basta echarle un vistazo al rosario de gastos millonarios que, con el menor pretexto, se daban a Romero Deschamps y a su camarilla por parte de Pemex. Abusos que indignan.

Texto de la declaración ministerial de Julio Pindter González :

Desde ahora manifiesto que el suscrito no ha cometido conducta delictiva alguna como en su momento acreditaré a lo largo del presente escrito, en el que expongo los hechos que sé y me constan, con la finalidad que esta autoridad conozca debidamente los mismos, por lo que expongo:

1. OPERACIÓN 6 DE MARZO DE 2000. Correspondencia interna número 6/ANSC-418/2000. $12,500,000.00 (doce millones quinientos mil pesos m.n.).
Concepto: Apoyo para viáticos, transportación, playeras, gorras, mantas y gastos diversos en las 36 secciones del sistema petrolero, con motivo del evento conmemorativo del LXII Aniversario de la Expropiación Petrolera […].

2. OPERACIÓN DE 27 DE ABRIL DE 2000. Correspondencia interna 6/ANSC-715/99. $22,314,414.00 (veintidós millones trescientos catorce mil cuatrocientos catorce pesos 00/100 m.n.)
Concepto: Apoyo para viáticos, transportación, playeras, gorras, mantas, distintivos, y gastos diversos, para la movilización de veinte mil trabajadores miembros de las 36 secciones del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana que participarán en el desfile del Primero de Mayo que se celebra en esta Capital […].

3. OPERACIÓN 11 DE MAYO DE 2000. CONVENIO ADMINISTRATIVO SINDICAL 1-9356. 3 DE MAYO DE 2000. Correspondencia interna 6/ANSC- 796/2000. $540,000.00 (quinientos Cuarenta Mil Pesos 00/100 m.n.).
Concepto: Ayudas económicas de carácter social que vienen realizando las secciones del Sindicato, en apoyo de algunos trabajadores que fueron separados de su puesto titular por extinción o disminución de la materia de trabajo, para reacomodarse en distinta lo- calidad […].

4.- CONVENIO ADMINISTRATIVO SINDICAL 9356. 8 DE MAYO DE 2000. Diez diversas correspondencias internas. $350,000,000.00 (trescientos cincuenta millones de pesos 00/100 m.n.)

Concepto: Aportaciones diferidas de carácter social, tanto las incluidas en el Contrato Colectivo de Trabajo como las que por determinación exclusiva de la empresa se han venido acreditando en determinadas ocasiones y cuya relación se precisa en el anexo del Convenio […].

4) Correspondencia interna 6/ASCN-817/2000 de 15 de mayo de 2000. Monto de $20,000,000.00 (veinte millones de pesos 00/100 m.n.)
Concepto: Gastos originados por la concentración del día 1 de mayo de 2000 de trabajadores petroleros de diversas regiones […].

5) Correspondencia interna número 6/ASCN- 843/2000 de fecha 19 de mayo 2000. Monto de $25,000,000.00 (veinticinco millones de pesos 00/100 m.n.).
Concepto: Contribución extraordinaria por rehabilitación de vehículos al servicio del Comité Ejecutivo General y cada una de las 36 secciones del STPRM.

6) Correspondencia interna número 6/ASCN- 844/2000 de fecha 23 de mayo 2000. Monto de $50,000,000.00 (cincuenta millones de pesos 00/100 m.n.).

Concepto: Gastos de previsión a favor de emplea- dos de la Organización sindical tanto del Ejecutivo General como en cada una de las 36 secciones […]. 7) Correspondencia interna número 6/ASCN- 845/2000 de fecha 23 de mayo 2000. Monto de $ 8,000,000.00 (ocho millones de pesos 00/100 m.n.). Concepto: Apoyo para renovación y complementación del equipamiento de cómputo y telecomunicaciones del Comité Ejecutivo General y cada una de las 36 secciones del STPRM […].

8) Correspondencia interna número 6/ASCN- 883/2000 de fecha 30 de mayo 2000. Monto de $47,000,000.00 (cuarenta y siete millones de pesos 00/100 m.n.).
Concepto: Ayuda para el mantenimiento de instalaciones deportivas del Comité Ejecutivo General y cada una de las 36 secciones que lo integran […]. 9) Correspondencia interna número 6/ASCN- 913/2000 de fecha 5 de junio de 2000. Monto de $35,000,000.00 (treinta y cinco millones de pesos 00/100 M.N.).
Concepto: Reequipamiento de las Cooperativas de las 36 secciones del STPRM y locales de la central de abasto del Comité Ejecutivo General […].

10) Correspondencia interna número 6/ASCN- 925/2000 de fecha 7 de junio de 2000. Monto de $25,000,000.00 (veinticinco millones de pesos 00/100 m.n.)
Concepto: Rehabilitación de instalaciones y modernización del mobiliario y equipo de las bibliotecas de las 36 secciones y las 60 Delegaciones del ST- PRM […].
[Según puede apreciarse de las correspondencias internas que guardan en relación con la operación que se estudia, en todas y cada una de ellas aparece la leyenda “POR ACUERDO SUPERIOR” toda vez que ello así se advierte de los antecedentes narrados (orden del Di- rector General Dr. Rogelio Montemayor Seguy hecha de mi conocimiento por el Licenciado Domene Berlanga y ratificada dicha orden por el Licenciado Carlos Juaristi Septién)] […].

11) ACUERDO CMRS-CE/002/2000 DE 31 DE JULIO DE 2000. OPERACIÓN DE 31 DE JU- LIO 2000. Correspondencia interna DCA-1014. Monto: $80,000,000.00 (ochenta millones de pesos 00/100 m.n.).

Concepto: Gastos erogados durante los meses de febrero a agosto en las etapas previa y posterior a la Revisión Salarial año 2000 […]

¿Qué tal?

Millones de pesos para los autos de los líderes, para que hagan deporte sus agremiados, para computadoras. Y sí: también para bibliotecas. ¡Pero no seamos malpensados! Resulta que Romero Deschamps es un hombre que seguramente lee mucho. Es muy culto. Es un letrado. Es un patriota.

EL TESORERO

Frank Nitti era a Al Capone, lo que Ricardo Aldana es a Carlos Romero Deschamps. “Aldana es un hombre extremadamente callado. No da declaraciones, discreto, y de una lealtad absoluta a Romero Deschamps”, definen quienes han conocido al tesorero petrolero.

Carlos y Ricardo. Líderes sindicales. Compadres. Amigos. Secuaces. La piel de uno cubriendo al otro, suelen comer y beber juntos de manera frecuente. Un buen coñac XO, su bebida preferida.

Las operaciones multimillonarias entre Pemex y su sindicato, no podrían explicarse sin la presencia de Aldana, ex diputado y ex senador. Por el PRI, por supuesto. Aldana ha sido el gozne financiero entre empresa y sindicato. La llave de los dineros. Aldana, el financiero del grupo.

Así queda remachado con la declaración de Héctor Fernando Rivas Martínez, dentro de la AP PGR/UEDO/ 102/2002/ (Petición de Desafuero) (Fragmentos):

[…] señaló que los cheques los recibió de parte de Luis Ricardo Aldana Prieto, para sacar los 640 millones de pesos y después se lo entregó a José Luis Córdova Illades

[…] Manifiesta: que en el año 2000, se desempeñaba como director divisional de la Zona Metropolitana en Banco Mercantil del Norte, y recuerdo que en los primeros días del mes de junio del año 2000 sin recordar la fecha con precisión, recibí en mis oficinas citadas en mis generales, enviados de la oficina de Sindicato cheques sin recordar la cantidad de cheques, mismos que conservé en mi oficina, hasta que el mismo día pasó Luis Córdova Illades, a quien se los entregué por ser el encargado del área de banca patrimonial, cuya función era la de la atención personal a los clientes, siendo que esto debió ser en el transcurso de la mañana, sin poder recordar con exactitud en virtud de haber sido estos hechos hace dos años.

Que me enteré que José Luis Córdova Illades, entregó a su vez los cheques a la caja general de la Viga para su cobro. Que deseo precisar que estos hechos antes señalados se derivaron de un comentario que me señaló mi jefe inmediato Marcelo Guajardo Vizcaya, quien me comentó que había recibido una llamada del tesorero del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, siendo el señor Aldana, por lo que me solicitó que se instrumentara la operación, siendo que este trámite es normal, como era normal que cantidades grandes de dinero, por seguridad y por norma, se pagan en la caja general de la Viga y por esta razón es por la cual Aldana nos envió por seguridad los cheques, para que a su vez fueran enviados a la caja general de la Viga. Siendo todo lo que me consta […].

Por último, está el hecho de que Luis Ricardo Aldana Prieto se quedó con la cantidad en efectivo de 140 millones de pesos de los 640 millones, pero que además tenían interés de que los otros 500 millones llegaran al Partido Revolucionario Institucional, y basta ver que Luis Ricardo Aldana Prieto es senador de la República Mexicana, por el partido antes citado, y Carlos Romero Deschamps, por la fórmula de representación proporcional, también es diputado federal, por el Partido Revolucionario Institucional, bastaría ver su fecha de registro ante el Instituto Federal Electoral y el lugar en donde estaban en las listas […].

Lo que confirma que la suscripción del Convenio Administrativo Sindical Número 9399 de fecha 5 de junio de 2000, constituyó el medio mediante el cual los directivos de Petróleos Mexicanos, sacaron recursos públicos del orden de $640’000,000.00 (seiscientos cuarenta millones de pesos 00/100 m.n.) distrayéndolos de su objeto, pues ha quedado plenamente acreditado, por un lado, que el numerario no fue empleado para solventar las gastos y costos originados por las pretendidas demandas legales instauradas en contra del Comité Ejecutivo General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana y de sus 36 secciones, y por otra, que tales recursos beneficiaron a un partido político y a Luis Ricardo Aldana Prieto en su carácter de Secretario Tesorero, lo que pone de manifiesto el actuar antijurídico de los servidores públicos pues conocedores de que no estaban procediendo conforme lo estipula el párrafo segundo de la cláusula 246 del Contrato Colectivo de Trabajo, otorgaron el préstamo, circunstancia irregular que corroboran los oficios Nos. DCA.- 0167/2002 de fecha 12 de febrero de 2002 y el diverso DCA.-0221/2002 de fecha 20 de febrero del año en curso, ambos suscritos por el Director Corporativo de Administración de Petróleos Mexicanos […].

TODOS SOMOS INOCENTES…

A pesar de la avalancha de pruebas en su contra, el exdirector general de Pemex, Rogelio Montemayor Seguy, fue exonerado de los cargos de peculado electoral y de uso indebido de atribuciones.

Labastida Ochoa es senador en la actualidad.

Romero Deschamps también ocupa una curul en el Senado y continúa siendo líder del sindicato petrolero.

Por lo menos, hasta ahora, su compañero de partido, Enrique Peña Nieto, le ha cumplido el pacto que tienen.

Por Martín Moreno

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