Guerrero y Michoacán: el fracaso

2 Ene

El gobierno federal tomó a Michoacán, primero, como su laboratorio central para poner a prueba una estrategia de seguridad y pacificación que, según plantearon el propio Presidente Enrique Peña Nieto y el titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Miguel Ángel Osorio Chong, se extendería a todo el país.

A casi dos años de implementar el despliegue de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), de la Secretaría de Marina (Semar), de la Policía Federal (PF), de “invertir” millones de pesos en el desarrollo de esa entidad y de destinar un Comisionado con todo el respaldo del Estado para cortar con el crimen y la corrupción, se ha mostrado que el alcance de ese proyecto es tan pobre que ahora las cosas están incluso peor de cómo estaban en enero de 2013, cuando grupos de ciudadanos se alzaron en armas para defenderse de los abusos de los cárteles del crimen organizado y de los funcionarios públicos –de todos los niveles– que permitieron que la violencia se enquistara en la entidad.

Luego, tras la tragedia por evidentes fallas e incluso muestras de negligencia del propio Gobernador Ángel Heladio Aguirre Rivero y el coordinador de Protección Civil federal, Luis Felipe Puente Espinosa, ante el golpe en septiembre de 2013 de los meteoros “Manuel” e “Ingrid”, Guerrero se convirtió en una emergencia para la administración peñista.

El caos causado por los fenómenos naturales revelaron el estado de pobreza e indefensión en el que se encontraban miles de guerrerenses, pero también destapó las primeras coladeras de la cloaca de corrupción en la que estaba hundido. Sólo 12 meses después, con el ataque a los estudiantes de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, el cochinero brotó a raudales.

Ambos estados comparten una frontera que ha sido complicada históricamente y que tiene dos características en común: la pobreza y la desigualdad, lo que ha alimentado por décadas el descontento social, el surgimiento de grupos comunitarios de autodefensa pero también de organizaciones guerrilleras y cárteles criminales.

A río revuelto, la ganancia de este abandono social la han cosechado los gobernantes corruptos –de todos los niveles del Poder Ejecutivo– y los caciques locales, verdaderos criminales que han impuesto su ley con el terror y el hambre.

Todo esto lo sabía el gabinete de seguridad antes de implementar sus acciones de contención a la violencia. Nadie se puede decir engañado: ahí están los libros, las investigaciones y estudios que, por años, han documentado la situación de esas entidades y que resumen el problema a dos conclusiones: la corrupción y la impunidad son el motor que los ha hundido a niveles de desarrollo ínfimos y que los orillaron a entablar incluso una guerra entre hermanos.

Hoy, todas las voces, incluso las que siempre callaron ante el poder de gobernantes y caciques, como las de los empresarios y la Iglesia católica, reclaman en esas dos entidades que cese la violencia y que el gobierno se faje los pantalones de verdad para poner orden y restituir el Estado de Derecho, porque ahora lo que impera en esas regiones es simplemente la Ley de la Selva.

A sólo dos días de que comience 2015, y con él se entre de lleno al tercer año del sexenio de Peña Nieto, es urgente que el Presidente y su equipo reconozcan de una vez por todas que no han podido con el paquete y que se han equivocado de estrategia. Si de plano, como hasta ahora, lo que seguirá imperando es el silencio y la sordera ante las demandas más sentidas de la sociedad, entonces se entenderá que, mucho antes de la mitad de su administración, el Ejecutivo federal se dio por vencido, tiró la toalla o, peor aún, no le interesan sus gobernados.

A la luz de la realidad de Michoacán y Guerrero, el Presidente y todo su equipo –sea el de seguridad, economía o desarrollo social– han fracasado y el costo para la sociedad es muy alto: son, otra vez, décadas de retroceso que ellos, desde la comodidad de sus despachos, ven muy de lejos y sin compromiso alguno.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: